¿Es posible enamorarse de alguien del mismo sexo sin sentir deseo sexual?

enamorarse de alguien del mismo sexo

El encuentro de las ánimas y la impresión estética. La posible generación de ansiedad en los casos de hombres y mujeres que sienten la sensación de enamoramiento estética o anímica de una persona de su mismo sexo, sin que esto se acompañe con deseo sexual.

Antes de empezar vamos aclarar un concepto clave que nos ayudará a entender mejor el contenido de este artículo y reflexionar acerca de lo que explica. El ánima según la teoría junguiana (Carl Gustav Jung) es el aspecto femenino inconsciente del hombre que acoge la parte emocional, sensible e intuitiva del subconsciente, funciones psíquicas no racionales atribuidas culturalmente con la mujer.

Volvamos a la pregunta inicial, ¿es posible enamorarse de alguien del mismo sexo sin sentir deseo sexual? Sí por supuesto que es posible y no por ello está en juego la orientación sexual ni hay que plantearse la homosexualidad. Al fin y al cabo es el enamoramiento de una parte del ser humano que surge con fuerza a un estado casi consciente cuando se encuentra con otra ánima poniendo de manifiesto la necesidad subyacente de armonizar con ella, con la controversia de que ésta forma parte de otro hombre.

La amistad como punto de atracción

Dos amigos íntimos donde la unión rompe los límites hasta antes experimentados, donde una dimensión sensible entre ellos surge como fuente de expresión y comunicación. Él me atiende y entiende, encuentro una comunión y una dimensión que va más allá del colega, del amigo. Lo sexual no es necesario, seria casi como una extensión del deseo y de la necesidad del amigo amado, del amigo del alma.

‘Me apetece estar con mi amigo a solas, a veces me parece extraño, es próximo a una cita aunque no te perfumas… jajaja’

‘Me enamoré sí, me enamoré, éramos más que colegas pero un día le quise besar para entender que me pasaba, pero no me excitaba, no pasó nada, perdí el deseo’

Citas reales de hombres heterosexuales (no pacientes).

El enamoramiento de las ánimas

El enamoramiento de las ánimas es un terremoto emocional que transciende en otro plano más allá del físico. Cuando uno es sensible y lleva toda su vida observando lo que sucede a su alrededor tiene la capacidad de ver e intuir el encuentro de las ánimas entre dos personas, que muchas veces ni son conscientes de lo que les sucede pero que si observas responden a un impulso que les lleva a sentir y compartir un espacio donde solo están él y él.

Al final no es más que la manifestación femenina del propio hombre. La búsqueda del equilibrio y la integración. Pasar por ello en ocasiones es fuente de ansiedad, de desequilibrio hasta lograr integrarlo con normalidad. Una emocionalidad profunda que pide manifestarse y que si no se hace pone al propio hombre en un estado de alerta, ansioso frente a la vida. Esto no quiere decir que tenga que pasar por el enamoramiento del que hablamos, simplemente manifestar su ánima, darle el espacio psíquico que le corresponde a través del arte, de la literatura, de la expresión corporal o nuevas formas de expresión.

El encuentro del ánima y también del ánimus (lo masculino en el inconsciente de una mujer) que también sale al encuentro de su ánimus del mismo modo que lo hacen las animas, es casi una necesidad en una sociedad que pierde la unidad de la pareja.

‘Estar bien es lo que importa’

Vivimos en una sociedad que sin ir más lejos está erotizando el mundo y simplificado el amor a compartir cuatro fotos, 100 likes y no generar implicación y compromiso. Total, hay todo un menú a la carta donde volver a escoger y un gran entorno de amigos que te quiere y te anima a que lo hagas olvidando la comunión entre personas.

El discurso aprendido de una sociedad que libre de asumir cierta responsabilidad social o amistosa desde la implicación se distancia bajo la protección de un falso bienestar e individualismo. Este párrafo podría ser un ejemplo de ello.

‘Eres tú lo más importante, no importa lo que hayas hecho ni cómo, total ya lo has hecho, vas a estar bien, porque estar bien es lo que importa, lo estarás, no te preocupes te veo pronto…’

Cuando me llegó la posibilidad de escribir este artículo, me preocupó no ser claro, generar dudas e incredulidad en los lectores, puesto que es un tema que puede generar conflictos internos incluso generar rechazo por no vivirlo como propia experiencia. Pero todos sabemos que es el amor de una manera u otra y en este juego de encontrar el amor hay quien por sorpresa, hacia sí mismo y respecto a su propio hacer, siente el encuentro de las ánimas.

Sergio Lara

Psicólogo Clínico

IPITIA