La codependencia y la ansiedad

La Codependencia es un término que proviene de la terapia de las adicciones en la que se describe como un patrón de conducta que produce dolor y que se repite como respuesta a una relación enferma y alienante, con un adicto activo.  

Sin embargo, hoy en día se utiliza para describir un patrón de conducta que se centra en el olvidarse de las propias necesidades y focalizarse en las necesidades de los demás. Esto puede parecer inocuo, sin embargo es una causa frecuente de ansiedad y malestar. Por lo tanto en este artículo explorarémos qué es la codependencia, cómo influye en la ansiedad, que causa la codependencia y cómo se puede salir de ella.

 

¿Qué es la codependencia y cómo influye en la ansiedad?

La codependencia es un problema en reconocer los propios límites y necesidades y tener un foco excesivo en las necesidades y emociones de los demás. Una persona codependiente puede sacrificarse completamente solo y por el único hecho que otra persona se sentirá mejor después. Por tal razón las personas codependientes pueden estar en relaciones muy desequilibradas y en trabajos en que son explotados, sin ni siquiera darse cuenta. Esto hace que se vayan agotando poco a poco hasta el punto que pueden caer en una profunda depresión o acabar con un nivel de ansiedad elevado. La codependencia también se podría llamar una sobre-adaptación constante.

Las personas codependientes no tienen límites personales en varias áreas de su vida. Son muy sensibles y atentos a las emociones de los demás, hasta el punto que las pueden absorber como esponjas. Sienten las emociones de los demás  como si fuesen suyas. Además tienen un yo tan debilitado  que creen que las emociones de los demás son debidas a algo que han hecho ellos. Por ejemplo si alguien está enfadado o triste, pueden pensar rápidamente que es su culpa. En consecuencia piden disculpas o hacen un sobreesfuerzo para tener de nuevo la gracia del otro.

La persona codependiente hace todo esto para sentirse bien. Ya que le cuesta reconocer lo que necesita o conectar con lo que siente, prefiere dedicarse a otra persona para que al menos esta persona se sienta bien. Al ver que la otra persona está mejor por su ayuda puede olvidar del dolor interior que siente, y pensar que él/ella mismo/a también está mejor.  Esto es el gran “beneficio” del comportamiento codependiente.

Muchas personas codependientes viven emociones muy intensas pero intentan que estas no les afecten. Llegado este punto, muchas veces el propio cuerpo empieza a transformar estas emociones en síntomas físicos. Debido a esto hay muchas personas con codependencia que sufren síntomas “raros” no entendidos por los médicos ni por la propia persona.

Las personas codependientes suelen ser personas con muchas habilidades sociales para caer bien, lo cual hace que normalmente sean fácilmente aceptadas por la gente en su entorno. Sin embargo establecen relaciones muy desequilibradas en que el otro es “el débil” y el que “necesita mi ayuda” y el codependiente es el “héroe” y la persona que le va a solucionar sus problemas.

Por otra parte estas habilidades sociales se acaban en el momento que tienen que defender sus  necesidades o derechos. Tienen muchas dificultades para decir que no a una petición, incluso si la petición es injusta. De hecho les puede generar mucha ansiedad el simple pensar en que preferirían no hacer lo que se les pide. Suelen ser personas que literalmente cumplen con la frase “me puedes llamar a cualquier hora y voy a estar allí por ti”. Son capaces de sacrificar completamente sus necesidades si saben que el otro se va a sentir mejor por ello.

Asimismo tienen una tendencia a evitar el conflicto. Cualquier conflicto, aunque sea pequeño, en su visión, es arriesgarse a perder completamente la aprobación del otro. Por esta razón son capaces de aguantar comportamientos muy negativos de su entorno.

Esto hace que muchos estén o hayan estado en relaciones en que sus valores o límites no eran respetados, por culpa de que ni ellos mismos los reconocen ni los defienden. Sin embargo el miedo al abandono está tan presente que les cuesta salir de estas relaciones. Del mismo modo hay muchas personas con codependencia que están en relaciones todo el tiempo porque el estar solo les genera mucha ansiedad y tristeza. Les cuesta estar solos porque no entienden su existencia si ésta no está vinculada a los demás.

Asimismo suelen tener relaciones de amistad con personas con muchas problemas personales. Los codependientes hacen la función de psicólogo en estas relaciones. El momento en que el otro se siente mejor la relación pierde su eje e incluso es posible que deje de existir debido a que lo único que compartían era el dolor y el sufrimiento del otro. Una persona codependiente puede tener dificultades para tener una relación en la que no puede cuidar del otro.

Por otra parte el foco en el otro puede ser tan grande que el momento que intentan salir del patrón rígido que han creado en que no hay espacio para ellos, por ejemplo  dedicándose tiempo a sí mismo/a, se sienten culpables.

Además, cuando otra persona rompe el esquema intentando ayudarles a ellos les puede costar aceptarlo. Les genera miedo salir de su zona de confort de la posición de “coach” o “héroe” y aceptar la intimidad y la ayuda; para ellos es una posición débil. Un efecto muy importante de esto es que los demás vean a la persona como autosuficiente e incluso a veces como inasequible. Esto conlleva a que las personas codependientes no reciben ayuda cuando ellos lo necesitan. Aquí también influye el hecho que las personas codependientes tienen problemas para identificar que se sienten mal, por qué se sienten mal, y que les gustaría recibir ayuda. A veces todo esto impide que una relación avance. El hecho que no piden implicación de la otra persona y que ellos mismos se implican mucho, puede hacer que el otro pierda interés o que no vea la necesidad de implicarse.

Hemos visto que el comportamiento codependiente tiene muchos efectos nocivos. ¿Qué hace que una persona se olvide de sí mismo/a y entregue su existencia a los demás sin pensárselo?

¿Qué causa la codependencia?

La codependencia suele originarse en la infancia o adolescencia como estrategia para soportar y sobrevivir al estrés o la tensión prolongada. Las personas que tienen codependencia suelen haber vivido abusos  físicos y/o psicológicos, o situaciones inestables en casa. Cuando tus límites son violados constantemente, o cuando ningún día puedes saber lo que va a pasar, es difícil valorar que tienes que hacer para sobrevivir y para ser aceptado/a.  Los límites entre lo que está bien y lo qué está mal se difunden, lo cual causa mucha inseguridad en el niño.

Para bajar la ansiedad que conlleva esto el niño aprende una única manera de recibir refuerzo positivo: el ayudar a los demás. Para el niño con ansiedad interna esto se puede convertir en la principal fuente de autoestima. Ser importante para los demás se convierte en el equivalente de sentirse bien. Ser su centro de referencia cuando tienen un problema les es la única manera para reafirmar su yo frágil.

También es frecuente que haya habido separaciones en la infancia. Una separación en la edad en que el niño aún percibe el mundo a través del pensamiento mágico, puede causar que el niño asuma (parte de) la responsabilidad por ella. Lo cual puede llevar al niño a una reflexión sobre qué ha hecho para causarla. A la vez, la separación puede generar un miedo al abandono en el niño, el cual intentará comportarse de tal forma que sus padres vuelvan. Esta conducta puede ser el inicio de un comportamiento codependiente.

Las personas con codependencia han aprendido a sobreadaptarse, intentando procurar de esta forma que los demás se sientan bien y que los aceptan. Esto causa un gran nivel de inhibición en ellos. Se vuelven tan sensibles a lo que quieren y lo que esperan los demás de ellos, que son capaces de adaptarse como un camaleón. Inhiben su espontaneidad, sus necesidades y  a veces su manera de ser, todo para ser aceptados y queridos. Esto les suele generar una gran ansiedad interna.

¿Cómo se sale de la codependencia?

Para salir de la codependencia hay que:

Aprender a cuidarse de uno mismo. A parar cuando lo necesitas. A decir que no cuando algo no te apetece o no te va bien. A identificar mejor las propias necesidades y emociones. A aceptar la ayuda de los demás y a crear relaciones más equilibradas en las que tú también te puedes apoyar cuando lo necesites. Y sobre todo a afrontar situaciones que te generan malestar. A no temer el conflicto. A saber que si defiendes tus derechos y tus límites las relaciones pueden llegar a ser mucho más placenteras. Hay que aprender que la crítica no te define como persona pero que puede ser una oportunidad para crecer.

Intenta dejar que los demás te escuchen, que te den consejo y que te cuiden. No hace falta siempre ser “la persona fuerte”. Aprende a aceptar la intimidad y la ayuda. Verás que es un proceso necesario y que es la única manera de realmente ser fuerte.

Esto es lo que puede ayudarte a salir de la codependencia y la ansiedad. Sin embargo no es fácil.

Si quieres saber más sobre la codependencia o si quieres pedir una cita para salir de ella, nos puedes llamar: + 34 935 282 353 o escribir a info@ipitia.com

 

Lisette Zeeuw

Psicóloga Clínica

IPITIA