¿Por qué se puede superar un TOC?

Superar un TOC

Hace unos años grabé una serie de videos sobre diferentes temas vinculados a trastornos psicológicos, y los que más visualizaciones han tenido, con diferencia, son los dedicados a los trastornos obsesivos. Ahora, después de haber puesto en marcha el IPITIA de Barcelona, centro especializado en el TOC y la ansiedad, y dirigir un equipo de jóvenes y excelentes profesionales, vuelvo a explicar, con mayor certeza y seguridad, porqué se puede superar un trastorno obsesivo.

Muchas de las cosas que escribiré surgen del resultado de la experiencia de tratar cientos de personas, algunas venidas de otras partes del mundo, y con una efectividad más que satisfactoria en la mayoría de los casos aunque aún contamos con situaciones de resistencia terapéutica en las que estamos trabajando para afinar cada vez más el tratamiento.

El origen

En primer lugar, un trastorno obsesivo, independientemente de que haya una predisposición genética, que no condena, se desarrolla porque se han dado unas condiciones determinadas en la vida de la persona, normalmente en la infancia o la adolescencia, y aunque también pueden aparecer en otra época de la vida, no es lo más frecuente.

Nos encontramos ante situaciones que generan un profundo miedo o inhibición y que bloquean el desarrollo de la naturaleza instintiva del niño o el adolescente haciendo que estos pasen a vivir una vida pensada en lugar de emocionalmente sentida y espontánea.

Cuando se ha padecido un fuerte acoso escolar, se vive en un ambiente muy estricto o tiránico, o por el contrario, miedoso e inseguro, se sufre abuso psicológico o sexual o se pasa por ciertas circunstancias difíciles como el miedo permanente ante padres que continuamente discuten es muy fácil que ese niño o adolescente paralice su naturaleza más genuina y trate de evitar todo ese tipo de circunstancias razonando sobre lo que debe o no debe hacer, evitando relacionarse, ocultándose ante el entorno, reservando su mundo interior sin compartirlo con nadie.

Los primeros síntomas

Todo eso ya le creará dificultades en la etapa en la que ocurra pero es en el momento de la primera edad adulta cuando pueden empezar a aparecer esos primeros síntomas en forma de ideas obsesivas, de rituales, de incapacidad para hacer determinados actos, y aunque muchos tratarán de disimularlo puede llegar un momento que se apodere de tal manera de ellos que sea imposible esconderlo más.

Cuando lo expliquen se encontrarán con muchos profesionales de la psiquiatría y la psicología que les dirán que es algo orgánico y permanente y que lo único que pueden hacer es tomar medicación, aceptarlo y aprender a manejarse con ello de la mejor manera posible. En realidad todo ello responde a una visión ultraconservadora de la psique humana que tiende a etiquetar y hacer crónico aquello que no se acaba de entender y sobre todo que permite mantener la prevalencia de una estructura social tradicional sin que sea cuestionada. Es como si te dijeran: no importa lo que hayas sufrido, porque naciste así y punto.

Recuperar el instinto

Pues bien, hemos conseguido ayudar a un gran número de personas ¿haciendo qué? Podríamos decir sencillamente que “devolviendoles a la vida”.

Me explico, imaginemos un cachorro de león que ha perdido a sus padres y se encuentra solo, lo rescatamos y lo llevamos a un centro de recuperación de animales pero nuestra intención es devolverle a la sabana cuando sea adulto por lo tanto tendremos que hacer que no pierda el instinto y para ello no podremos tratarle como a un gato, deberemos enseñarle a cazar, a no generar vínculos dependientes con sus cuidadores y tendremos en cuenta algunos factores más hasta que podamos considerar que está preparado para volver a ser libre.

Cómo devolver a alguien con TOC a la “selva”

Con las personas con trastorno obsesivo pasa algo parecido, tenemos que devolverles el instinto perdido, tenemos que volver a recuperar su valor, su atrevimiento, su capacidad de posicionarse en la vida y enfrentarse a sus miedos, tendremos que hacer que recobren la esperanza y la ilusión por una vida plena y auténtica, y ello pasa por entrenarles en la activación pulsional que es como llamo al método creado por mí, AFOP®, activación y focalización pulsional, y a través del cual el paciente pasa por una serie de procesos vitales que le permiten empezar a poner en marcha todos aquellos aspectos bioquímicos y cognitivos que fueron bloqueados en su momento.

Pero esto no será suficiente, lo más importante llegará cuando deba empezar a atreverse a luchar para alcanzar objetivos vitales vinculados con un auténtico deseo y que quizás se confrontarán con todas las ideas y creencias con las que ha sido inoculado a lo largo de su vida. Tendrá que reconocerse en su totalidad y enfrentarse con una verdad interna que puede cuestionar muchos elementos del presente en el que la persona ha acabado viviendo, más por resignación que por anhelo. Y es aquí donde nos encontramos, en muchos casos, con fuertes resistencias porque asumir radicalmente lo que uno quiere en la vida para algunas personas puede llegar a ser un reto infranqueable.

Qué debes hacer

En todo caso si padeces un trastorno obsesivo te voy a dar algunas recomendaciones, con ello no quiere decir que te vayas a curar porque ese proceso es mucho más complejo pero puedes empezar a notar alguna mejoría. Piensa que nosotros adaptamos cada terapia al paciente personalizándola completamente por tanto esto es muy genérico pero de algo puede servir.

Todo lo que voy a decir va dirigido a mayores de dieciocho años, los más jóvenes consultad por favor con algún experto o con vuestros padres.

Empieza a practicar algún deporte de contacto: artes marciales, boxeo, kickboxing, etc., otras alternativas son la escalada en rocódromo o la equitación. Todo ello en lugares regulados y con monitores expertos que te enseñen progresivamente y de manera cuidadosa. Por nuestra experiencia estos son los que sirven para empezar a activar nuestra naturaleza más primitiva.

Baila, no importa la edad que tengas, hazlo en un lugar privado pero suéltate como si todo lo que tienes reprimido pudieras liberarlo, suda, diviértete,… exprésate sin complejos.

Escribe lo que no te gusta de tu vida y lo que verdaderamente quieres, sé radicalmente auténtico, por favor no debes censurarte, dilo todo y no te asustes por, quizás, darte cuenta de cuáles son tus verdaderos pensamientos y sentimientos.

Cuando aparece la culpa…

Cuando lo hayas hecho rómpelo y si has sido auténtico lo más probable es que te aparezca un sentimiento de culpa. Las personas con problemas obsesivos se sienten culpables de casi todo, de haber dicho esto o lo otro, de no querer tanto a una persona, de sentir algo no del todo adecuado, de aburrirse con según quien. Son personas fácilmente dominables porque a través de activar en ellos la culpa pueden ser fácilmente sometidos.

Por eso cada vez que notes aparecer una sensación de libertad vendrá la culpa unida a ella, de momento acéptala pero no dejes de ser genuino en lo que piensas y sientes por muy mal que te parezca. Hay que vencer la tentación de la renuncia.

Y lo otro que te voy a recomendar es que encuentres un modo de expresión: escribir, pintar, actuar, fotografiar, bailar… Pero debes ser libre, esto es muy importante en todo lo que hagas.

Sigue los artículos que escribimos en nuestra web de IPITIA y aquí encontrás información sobre qué hacemos y cómo se puede superar un TOC desde una perspectiva diferente que apuesta por la curación total. Deja tus comentarios y opiniones más abajo y te leeremos.

Damián Ruiz

Psicólogo Clínico

Analista junguiano

Director del IPITIA